El megaproyecto minero Vicuña, impulsado por las compañías Lundin Mining y BHP en la provincia de San Juan, avanza con una de las inversiones más importantes de los últimos años en Argentina. Como parte de su desarrollo, se construirá una ciudad modular en plena cordillera destinada a albergar a miles de trabajadores, utilizando infraestructura prefabricada que llegará desde China lista para su instalación.
La iniciativa contempla la construcción del complejo habitacional Batidero, que en una primera etapa tendrá capacidad para 2.500 personas. Sin embargo, debido a los sistemas de trabajo rotativos característicos de la actividad minera, se estima que por el lugar circularán entre 3.500 y 5.000 trabajadores. A medida que el proyecto alcance su máxima capacidad operativa, la demanda laboral podría llegar a 12.000 personas, por lo que el campamento deberá ampliarse hasta alcanzar unas 6.000 plazas. El complejo incluirá módulos habitacionales, oficinas, comedores, restaurantes y espacios de servicios, todos construidos bajo un sistema modular de rápida instalación.
La fabricación estará a cargo de la firma china Beijing Chengdong, integrante del consorcio adjudicatario liderado por PowerChina. Las estructuras serán construidas sobre armazones de acero de alta resistencia y llegarán equipadas con mobiliario e instalaciones interiores. Según estimaciones del sector, producir estos módulos en China cuesta alrededor de 500 dólares por metro cuadrado, más otros 200 dólares por transporte, mientras que fabricarlos en Argentina elevaría el costo a unos 1.300 dólares por metro cuadrado. La oferta ganadora fue de 52 millones de dólares frente a una propuesta nacional cercana a los 70 millones.
La decisión abrió un debate dentro de la industria de la construcción modular, ya que especialistas sostienen que cerca del 80% del trabajo se realiza en las fábricas donde se producen las estructuras. De haberse fabricado en el país, estiman que se habrían generado unos 500 empleos directos, mientras que la importación reducirá esa cifra a alrededor de 50 puestos vinculados al montaje y la logística. Más allá de la polémica, la obra forma parte de una inversión minera estimada en 18.000 millones de dólares. El proyecto Vicuña prevé exportar unas 400.000 toneladas de cobre al año durante 25 años y se perfila como una de las iniciativas capaces de transformar el perfil exportador argentino y consolidar a San Juan como uno de los principales polos mineros de Sudamérica.